El Señor es un Dios de amor, misericordia, gracia y perdón, pero también tiene un límite. Así como terminó la gracia para los antediluvianos, un día se cerrará también antes que se derramen los juicios de Dios.
El Señor es un Dios de amor, misericordia, gracia y perdón, pero también tiene un límite. Así como terminó la gracia para los antediluvianos, un día se cerrará también antes que se derramen los juicios de Dios.