Mateo 5:3. Por lo general no pensamos que una persona sea dichosa por ser pobre, por tener una fricción, por haber nacido quizás en pobreza extrema o por estar enfrentando una desgracia o también por tener disturbios emocionales. En verdad que hemos desarrollado una filosofía de la vida que según todos los es malo y debe eliminarse. Más el hecho es que crecemos enfrentándonos a los obstáculos y no huyendo de ellos.