El caso de Carlos Feria nos recuerda lo fácil que se nos caen los falsos ídolos y lo importante que es NO viralizar, ni hacer famoso a cuanto imbécil veamos en las redes sociales.
El caso de Carlos Feria nos recuerda lo fácil que se nos caen los falsos ídolos y lo importante que es NO viralizar, ni hacer famoso a cuanto imbécil veamos en las redes sociales.