La Biblia fue escrita por creyentes judíos. A través de ella, Dios habló al pueblo de Israel acerca de sus pecados y errores; para que alcancen de su amor y misericordia. Luego, Jesucristo, el Unigénito Hijo del Padre, fue enviado a la tierra; para salvar del pecado al ser humano. Cristo murió como un cordero inmolado, demostrando su amor a la humanidad; y resucitó al tercer día.