Tendemos a dejar salir a flote nuestro temperamento, escudados en el hecho de que ¡así nací y así moriré!, olvidando el entrenamiento que debemos darle a nuestro carácter para así lograr controlar esa fiera llamada temperamento dentro de nosotros.
Tendemos a dejar salir a flote nuestro temperamento, escudados en el hecho de que ¡así nací y así moriré!, olvidando el entrenamiento que debemos darle a nuestro carácter para así lograr controlar esa fiera llamada temperamento dentro de nosotros.