"Mandar", aunque sea a una rata, la sensación del armiño extendido sobre la faz de los dominios, el Niño que entra y se va, no hay nada Doméstico allí, no está su Rosa, así que marchar, mejor marchar buscando esa rosa de libertad.
"Mandar", aunque sea a una rata, la sensación del armiño extendido sobre la faz de los dominios, el Niño que entra y se va, no hay nada Doméstico allí, no está su Rosa, así que marchar, mejor marchar buscando esa rosa de libertad.