Este 9 de Julio fue distinto. El arzobispo le dio un giro de 180 grados a su forma de expresarse, acaso porque la confianza, la autoridad y la legitimidad están en crisis en la relación de la sociedad argentina y sus dirigentes.
Este 9 de Julio fue distinto. El arzobispo le dio un giro de 180 grados a su forma de expresarse, acaso porque la confianza, la autoridad y la legitimidad están en crisis en la relación de la sociedad argentina y sus dirigentes.