Leer a Amaparo Dávila ha sido un gozo tremendo este año. Una poetiza que busca lo bello de lo crudo, lo que la gente muchas veces le incomoda. Mueve fibras sensibles y desata pasiones arraigadas. Demonios de alcoba con los que convivimos, y ocultamos a la vista de todos con una o dos sonrisas. [Voz de Jafet R. Cortés]