Silencios intramuros
Por
Pablo Callejón Periodista
El pastor evangélico les aseguraba ser el representante de Dios en la tierra. Les pedía a sus víctimas que se entregaran de cuerpo y alma, aunque dos de ellas solo tuvieran 9 y 11 años. Utilizaba la fe para manipular la resistencia de los fieles y los sometía a una sumisión absoluta bajo el presunto dictamen de un Dios permisivo con los abusos sexuales. El relato del fiscal René Bossio sobre las conductas de Víctor Pared…..