Mediante el relato bíblico de Jonás, podemos comprender que muchas veces nuestra voluntad no coincide con la de Dios. Por eso, debemos entregar nuestros razonamientos y perspectivas y someterlos a los de Dios. Jonás se da cuenta de que por seguir su deseo, se expuso a abandonar el amor de Dios. La voluntad del Señor es buena, agradable y perfecta y siempre nos la da a conocer.
Alsina 119, San Isidro,
Buenos Aires, Argentina