Es cierto, que Jesús haya resucitado no es fácil de creer. Los discípulos mismos de Jesús dudaron. Pero al verlo, tocarlo y estar con Él sus corazones se llenan de una convicción inalterable. Cuando miramos la historia de la iglesia, y lo que sucedió con estos que son testigos de la resurrección de Cristo, vemos a muchos muriendo por causa del Evangelio de Jesús.