Bienvenidos a un nuevo podcast. Ayer, en el Dojo Aikikan, el Sensei pronunció una frase sencilla.Tan sencilla que dolía.—Sin fuerza. Sin prisa. Todo en un movimiento.
No era la primera vez que lo decía.Pero ayer me atravesó.Mi cuerpo no estaba cansado.Estaba acostumbrado.Acostumbrado a hacer fuerza.Acostumbrado a añadir intención muscular donde debería haber dirección.Acostumbrado a “ayudar” a la técnica.
Gracias por la escucha, un fuerte abrazo.
Félix