Las situaciones que vivimos día a día pueden llevarnos a que el temor llegue a nosotros. Es normal tener temor alguna vez, la valentía no es la ausencia del temor, si no la forma como lo enfrentamos y salimos adelante. David fue un hombre que experimentó el temor en distintas situaciones, pero a través de sus salmos podemos aprender cómo lidiaba con ese sentimiento y ver a Dios obrando en nuestras vidas.