Las coincidencias casuales que a veces nos sorprenden tienen un nombre: sincronicidad. El psiquiatra Carl Gustav Jung se adentró en ellas y creó una respuesta teórica a esas situaciones.
Las coincidencias casuales que a veces nos sorprenden tienen un nombre: sincronicidad. El psiquiatra Carl Gustav Jung se adentró en ellas y creó una respuesta teórica a esas situaciones.