Esta semana el Ayuntamiento ha desalojado a las últimas personas sin hogar que quedaban en el antiguo Colegio Mayor Séneca. Una experiencia que todas las personas han calificado como extraordinaria y que, gracias a la labor de los y las trabajadoras que han estado con ellas, ha supuesto volver a ver la vida con esperanza, la cercena el Ayuntamiento por no sabemos bien qué motivo, aunque nos tememos que el gasto económico está detrás. Necesitan el dinero para otros destinos reclamados por quienes de verdad ostentan el poder real. Marcos Leva, junto a nuestros compañeros Rafael del Castillo y Javier Martínez, quien redactó un artículo esta semana sobre el tema que ha tenido una repercusión tremenda, nos hablan sobre esta triste historia de cómo el poder siempre olvida y se ceba con quienes peor lo tienen.