80000 kilómetros de viaje, dos veranos rasgados, danzas rituales
circulares en torno al Antártico, antiguos ritos de supervivencia, el
milagro que eclosiona tras el invierno, la certera mirada que atraviesa
firme la oscuridad, la fértil intimidad, el profundo amor que se abre paso
en un mundo amorfo, el parto, la vida que afirma su orden ante la
entropía, el brillo de una sonrisa: EKDK.