El hombre por su cuenta no puede ser salvo, pero gracias a Dios que envió a Jesús a pagar el precio que era necesario para la salvación del ser humano, es una gran noticia
El hombre por su cuenta no puede ser salvo, pero gracias a Dios que envió a Jesús a pagar el precio que era necesario para la salvación del ser humano, es una gran noticia