La "solitud" es como un refugio tranquilo en el que puedes sumergirte para encontrarte contigo mismo, lejos del bullicio del mundo exterior. Es un espacio donde puedes explorar tus pensamientos, reflexionar sobre tus emociones y disfrutar de tu propia compañía. Es una oportunidad para nutrir tu bienestar emocional y reconectar contigo mismo de una manera positiva y enriquecedora.