Temer a Dios implica amarlo, respetarlo, reconocerlo y obedecerle como nuestro Padre y Señor. En la Biblia, Dios ha establecido santas reglas, para que hagamos su Voluntad; para obtener su respaldo y ser felices por siempre. Someterse unos a otros en el temor de Dios, significa amarse: reconocer, amar, respetar y servir a los demás: siempre y sin condiciones; como Dios lo ordena.