El ser humano puso a dormir su propia divinidad. No hay algo externo que domine más nuestro pensamiento y experiencia como lo es la observación interna. Conócete a ti mismo.
El ser humano puso a dormir su propia divinidad. No hay algo externo que domine más nuestro pensamiento y experiencia como lo es la observación interna. Conócete a ti mismo.