Los sonetos que escribió el maestro de poetas Federico, evocan el amor homosexual prohibido e incomprendido en la España de aquella época.
En este primero -Soneto Gongorino- el poeta le manda a su amor una paloma mensajera con una misiva donde le confiesa el amor y la pasión que siente por él.
Y le dice lo acongojado que se siente al estar lejos y no poder disfrutar de su compañía, por lo que tiene su corazón preso en la cárcel oscura de su amor prohibido.