La Magdalena no sólo siguió a Jesús hasta el calvario, lo siguió hasta el sepulcro. Entonces fue que pudo reencontrarse con el resucitado y se convirtió en su mensajera.
La Magdalena no sólo siguió a Jesús hasta el calvario, lo siguió hasta el sepulcro. Entonces fue que pudo reencontrarse con el resucitado y se convirtió en su mensajera.