Genio del soul y el funk, Stevie Wonder se convirtió en un fenómeno que trascendió esa fama precoz de los años 70, que lo tenían como el niño maravilla del sello Motown. La musicalidad sencilla y explosiva que consiguió con sintetizadores lo lanzaron como un clásico viviente, marcado por su sonrisa perpetua y el movimiento que impregnó en cada uno de sus .