Hay un hombre. Se llama Stew-wart. Se llama así porque tiene verrugas. Tiene dos verrugas en sus nalgas, una en cada nalga y se llaman Cardy-A y Cardy-B y hablan. De hecho, los tres se hablan entre sí. Ellos hablan de los problemas de Stew-Wart. El tiene tres problemas.
Numero uno, Stew-wart es debil. Su sueño es ser tan fuerte como yo, Jeffery Brown. Yo soy muy fuerte porque siempre tomo licuados de espinacas y levanto los carros Rolls-Royce. Número dos, Stew-wart es estudiaholico. Siempre estudia. Estudia día y noche. Estudia 23 horas y 59 minutos cada día y descansa solo un minuto por día. Durante su descanso, Stew-wart alimenta a las verrugas.
El problema número tres es que las verrugas nunca se callan. Son parlanchines y hablan día y noche. Nunca dejan al pobre Stew-wart en paz. Stewie no las aguanta. Hablan del todo. Aunque hablan mientras Stewie duerme.
Así que, un día, Stewie decide que va a matarlas y quitarlas de sus nalgas. Stewie va a un cirujano plástico famoso. Se llama Mateo. Es especialista en la cirugía plástica de nalgas, los famosos, BBLs. Mateo hace nalgas enormes para sus clientes. Pero las verrugas se enteran de los planes de Stewie porque escuchan las conversaciones entre Stewie y Mateo. Es imposible que no escuchen.