Desde 1837, cuando se juntaban en la librería de Marcos Sastre, los hijos de la Revolución de Mayo (como Esteban Echeverría o Juan Bautista Alberdi) marcarían a fuego las siguientes cinco décadas con el objetivo unánime de construir una identidad nacional. Los hechos dicen que lo terminaron haciendo, y es eso lo que examinamos hoy en el espacio de historia de Politinomics.