Andrea de Alicante tiene 33 años, y desde que hace años su madre hizo una paella de conejo en su casa, el fantasma de ese conejo se ha quedado a vivir allí, es su mascota.
Andrea de Alicante tiene 33 años, y desde que hace años su madre hizo una paella de conejo en su casa, el fantasma de ese conejo se ha quedado a vivir allí, es su mascota.