La presencia de Jesús hace la diferencia en todas las áreas de nuestra vida, su presencia es nuestro mayor tesoro y tenemos que atesorarla y estar atentos para que no la alejemos… cuando uno atesora la presencia y vive a la altura de ello, está consciente!! esa presencia se establece e impregna todo nuestro entorno. Atesoremos esta presencia, hasta que impregne tanto nuestra vida, que podamos tener la mente de Cristo y decir…. Yo y mi casa serviremos al Señor ( Josué 24:15)