La inminente vida adulta nos acecha por encima del hombro. Las responsabilidades de ésta nos hacen asumirnos ya no como adolescentes que nada más buscaban pasársela bien sino como señores que deben responderle a la vida. O no. Qué importa, a fin de cuentas. Aquí ponemos música y nos divertimos con diferentes temas y disertaciones. Ah: y pusimos música puertorriqueña. ¿Listos?