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En todo corazón hay un trono… y no caben dos reyes. Este episodio entra al mensaje de Juan el Bautista —“Es necesario que Él crezca y que yo mengüe”— y lo aterriza a la vida diaria: ¿cómo se ve ceder el centro? ¿Qué significa arrojar tu corona un lunes por la mañana?
Viajamos al salón del trono en Apocalipsis, donde los veinticuatro ancianos se postran y rinden sus coronas una y otra vez: “Tú reinas, no nosotros”. Desde esa imagen, hablamos de un ritmo práctico de adoración: bajar el volumen del yo, obedecer en lo oculto, perdonar cuando duele, entregar la agenda y darle a Cristo el crédito cuando llegan los aplausos. No se trata de anular tu persona, sino de ser libre de la tiranía del ego: cuando Jesús ocupa el centro, el corazón descansa, los tiempos se ordenan y todo recupera sentido.
Esta es también la visión de Storyliving: no es “nuestra historia con Dios como invitado”, sino la historia de Dios con nosotros . Si te cansa cargar tu propio nombre, este episodio te invita a soltar la corona a los pies del Cordero y vivir desde la frase que lo cambia todo: que Él crezca.
By Story LivingEn todo corazón hay un trono… y no caben dos reyes. Este episodio entra al mensaje de Juan el Bautista —“Es necesario que Él crezca y que yo mengüe”— y lo aterriza a la vida diaria: ¿cómo se ve ceder el centro? ¿Qué significa arrojar tu corona un lunes por la mañana?
Viajamos al salón del trono en Apocalipsis, donde los veinticuatro ancianos se postran y rinden sus coronas una y otra vez: “Tú reinas, no nosotros”. Desde esa imagen, hablamos de un ritmo práctico de adoración: bajar el volumen del yo, obedecer en lo oculto, perdonar cuando duele, entregar la agenda y darle a Cristo el crédito cuando llegan los aplausos. No se trata de anular tu persona, sino de ser libre de la tiranía del ego: cuando Jesús ocupa el centro, el corazón descansa, los tiempos se ordenan y todo recupera sentido.
Esta es también la visión de Storyliving: no es “nuestra historia con Dios como invitado”, sino la historia de Dios con nosotros . Si te cansa cargar tu propio nombre, este episodio te invita a soltar la corona a los pies del Cordero y vivir desde la frase que lo cambia todo: que Él crezca.