www.parentepsis.com No es soñar como dormir, es soñar como vislumbrar, imaginar y fantasear. Soñar de verdad es apuntar muy alto con nuestra imaginación. Tan alto, que puede parecernos imposible. Somos capaces de matar nuestros sueños con cuchillos como la falta de tiempo, la falta de recursos, la falta de fuerzas o la falta de ayuda. Si no nos ilusiona, si no nos enciende, si no nos hace volar, entonces no es un sueño. Y la posibilidad de materializar ese sueño, es una de las cosas que hace nuestra vida apasionante. La huella de un sueño no es menos real que la de una pisada. A veces el sueño puede...