"La molécula espiritual" o DMT es un compuesto que generamos la mayoría de los seres vivos y a través de la historia ha sido utilizado para conectar con el ser interior. Sus efectos psicodélicos generan un viaje único introspectivo hacia nuestro subconsciente. Aunque existen personas que rechazan su uso, las que lo llegan a consumir relatan un proceso de aprendizaje nunca antes imaginado.