En esta ocasión vamos a hablar de un momento que cambió la historia de Occidente, o al menos para la Roma antigua ya que el 12 de enero del año 49 a.C., Julio César cruzó el río Rubicón con el objetivo de expandir su poder como gobernador de las Galias. Cruzarlo significaba que se le estaba declarando la guerra a la República de Roma; al hacerlo, dicen que dijo aquello de: “la suerte está echada”, cambiando el rumbo de la historia para siempre.