"Recordar es morir, vivir la niebla / de lo que fuimos ya, de lo que fueron / aquellos que quisimos y quedaron / borrados de las horas y los sueños". Hoy hablamos de un poeta excepcional y peculiar. Arraigado y desarraigado. Y siempre cargado de razón, de reflexión y de pesimismo. Se llama Rafael Morales.