Este tipo de depresión puede estar provocada por
diversas circunstancias, por un lado, se produce un
desequilibrio hormonal durante el embarazo y el parto,
además del agotamiento físico y psíquico. La ansiedad
durante el parto, la gestación y los primeros meses con
el bebé junto con las expectativas equivocadas sobre la
maternidad también aportan su granito de arena