Los tecitos políticos de esta semana se infestan de vedettes, modelos y demás: La alcaldesa Cathy Barriga persigue parásitos en un laboratorio plagado de aguas corruptas y pestilentes, mientras el virus de las 40 horas sigue propagándose. Paulina García manda a su compañero de tablas Pablo Schwarz a cuarentena porque se ha contagiado de la pandemia patriarcal, la misma que pretende inocular la disidencia de Camila Recabarren. Soledad Onetto enfrenta un purulento escenario mientras maneja un Jaguar y la distopía de Margaret Atwood se reproduce en una secuela.