Imagina por un segundo que pudieras experimentar el talento de alguien que admiras en tu propia piel. Nuestra charla nos llevó desde la magia del nuevo Space Jam, pasando por las virtudes que parecen sobrenaturales, hasta la conclusión de que el talento no compra la felicidad.
Si pudieras elegir tener el talento de quien tú quisieras durante 24 horas, ¿a quién escogerías?