En 1950 en el norte del estado de Puebla, un hombre de origen Totonakú aceptó el reto de construir un puente que facilitaría el comercio de la cal. Pero ni él era un comerciante cualquiera, ni quien lo retó a realizar esta obra era un hacendado. ¿Quieres conocer lo qué sucedió? Cipriano, Chuchita la Bolseada, Señor Locutor, Patas táquelas Quiero y una invitada especial, te lo contarán.