En estos tiempos de feminismo exacerbado, tiempos en los que al hombre se le considera a veces como un ser hosco, sin sentimientos ni corazón en el pecho, puede sonar extraño escuchar hablar de un hombre llorando. Puede ser sin duda una contradicción a la opinión impuesta sobre el hombre que, cual Chuck Norris, lo cortan y no echa sangre, ni suelta una lágrima, en ningún momento. En este episodio revisamos como, en efecto, los hombres también lloran y son capaces de hacerlo cantando, aunque mal pague. En el soundtrack de nuestra existencia. Recuerda que la rockola sigue sonando gracias a tu apoyo, suscribiéndote a https://patreon.com/dlaraf nos ayudas a seguir. ¡Y que siga la Rockola!