Hemos llegado al final del camino. Este es mi humilde homenaje a un hombre que desafió al tiempo, a la industria, a su propio cuerpo incluso a sus demonios.
Por cada nota, por cada carcajada, por ser un espejo para los marginados, un refugio para los incomprendidos y un faro para todos los que se atrevieron a rebelarse...
Gracias Ozzy.