Como personas humanas reconocemos que somos alma, mente y cuerpo y cada una de estas dimensiones de la persona necesariamente deben de estar en una continua y permanente armonía para lograr un equilibrio y una paz profunda, venida de la coherencia de vida entre lo que digo, lo que pienso y lo que hago adherido a la luz de la fe, y en ese mismo sentido es parecernos más a Dios en su armonía trinitaria, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
La tríada de la fe que nos "provoca" despertar en nosotros el interés por buscar una vida íntegra que nos conduzca a la armonía y a la sensatez de vida, considerando la fe como el motor principal de las ilusiones de la vida...
El Diácono Chema y la Dra. Ivonne Chávez nos presentan un contenido que nos dan pistas para recorrer el camino de la tríada de la fe...