Para abordar la verdadera libertad, lo primero que viene a mi mente es la inspiradora historia de Mahatma Gandhi, quien más allá de la historia y la política, nos enseñó que la verdadera independencia no comienza cuando cambian las circunstancias externas, sino cuando aprendemos a gobernar nuestra mente, nuestras emociones y nuestras acciones.
A través de su práctica de la no violencia, el desapego y la coherencia radical entre pensamiento y acción, nos dejó una enseñanza atemporal:
La libertad no es reaccionar.
La libertad es elegir.