Imagina por un momento dejar atrás todo lo conocido y sumergirte en una nueva realidad para construir una nueva vida en tierras lejanas. La emoción se mezcla con el miedo y la incertidumbre y se entrelaza con la determinación. Una cosa es vivir esta experiencia cuando eres joven y sin familia, y otra muy distinta tomar esta decisión con un hijo de por medio.
Esta semana me acompaña Elma para explorar cómo el amor por nuestros hijos puede ser el motor a para intentar nuevas oportunidades.