En la ciudad de México, a finales del siglo XVII, en la calle de la puerta falsa de Santo Domingo ocurrió una de las historias más extrañas de la ciudad. Se cuenta que un sacerdote que vivía en pecado fue castigado por su lujuria, misma que le costó la vida a su concubina.
La mujer herrada es una de las miles de leyendas que habitan la capital del país y que han ido conformando su carácter.