Científicos de los proyectos LIGO y Virgo han detectado una onda gravitacional que no responde a lo observado en fenómenos similares. Este evento que por sus características hoy es único, se detectó el 21 de mayo de 2019, se ha publicado en dos artículos científicos y además, es la detección más potente observada. De esta extraña detección hablamos en el programa de hoy.