Maestro de maestros, grande entre los grandes de toda la historia de las letras en nuestra lengua, el toledano Garcilaso de la Vega fue el gran renovador de la lírica en castellano en el paso de la Edad Media al Renacimiento. Él mismo fue un renacentista perfecto. Un hombre de letras y de armas. Fue militar, uno de nuestros grandes poetas soldados. Y murió en una acción bélica cuando estaba al mando de un tercio de infantería de Carlos I.