De un vástago, una señal de vida tan modesta que seguramente pasa inadvertida, saldrá del tronco poco atractivo y que parece sin vida de Isaí, un hombre tan modesto que apenas lo conocemos. Es de estos comienzos modestos de donde Dios traerá vida.
De un vástago, una señal de vida tan modesta que seguramente pasa inadvertida, saldrá del tronco poco atractivo y que parece sin vida de Isaí, un hombre tan modesto que apenas lo conocemos. Es de estos comienzos modestos de donde Dios traerá vida.