Perder duele. Duele como si el mundo se detuviera y todo lo que amabas se desvaneciera. Pero, ¿sabes algo?
El duelo no es el final, es el comienzo de un camino hacia la sanación, un proceso donde el amor que sientes se convierte en la fuerza para seguir adelante.
Hoy, quiero hablarte desde el corazón y ayudarte a encontrar luz en medio de la oscuridad.