A veces tengo tanto que decir, que mejor no digo nada...
y aunque dicen que al callar otorgamos
me importa un bledo
prefiero el silencio, la paz,
el curso natural de las cosas.
Que mis dedos no escriban,
no es novedad, a veces pasa,
que se torne muda mi voz
no me sorprende, lo provoco adrede.
No quiero ser interrumpida
por la bulliciosa maquinaria del mundo
que sigue, se contornea y explota.
Ya no leo las noticias, ni escucho falsos profetas,
ando enferma ciertamente me han llenado
la cabeza y no quiero más dolores.
Lo mío es otra cosa, me cautivan
las esencias, los pétalos, el aroma del cafe por Las mananas
la tierra humeda, el grass recien cortado
la corteza de los arboles
el olor de tu pelo, la suavidad de tu piel
cuando hablas en idiomas o cuando no dices nada,
las burbujas del jabón , la sopa caliente,el fogón,
la cuerdas de la guitarra, despues la canción
la risa de los niños saliendo de la escuela,
el sabor del helado, patear la nieve,
o susurrar tu nombre al oido.
Me quedo idiotizada mirando al cielo,
dejando la luz de la luna chorrear
entre mis largos y deformes dedos
de pronto una idea inusitada nace,
invade mi materia y la dejo ir,
no importa , esta noche o este día
solo contemplo las estrellas,
tengo tanto que decir que, mejor no digo nada...hoy es un dia de esos.
Diario de una marciana ( 2012, October 12)
marciana de venus