Existe una curiosa ambivalencia en el ser humano entre la felicidad y la tristeza, y en el lado de lo segundo, habita una posibilidad que resulta ser muy personal, y que nos puede llevar al abismo más profundo de nuestro propio ser.
Existe una curiosa ambivalencia en el ser humano entre la felicidad y la tristeza, y en el lado de lo segundo, habita una posibilidad que resulta ser muy personal, y que nos puede llevar al abismo más profundo de nuestro propio ser.