Los humanos podemos llegar a ser seres bastante rencorosos, lo que nos lleva a la planeación de acciones incorrectas que simplemente traerán consecuencias bastante graves para ambos lados de la moneda: nosotros mismos y los que nos hicieron algún mal. Todo esto simple y sencillamente porque tenemos sed de venganza; uno de los sentimientos más peligrosos y perjudiciosos que podemos presenciar.